Esta obra es un enérgico recordatorio de quiénes somos y de dónde venimos, de que podemos ser seres de bien y poderosos, sin miedo y con un profundo respeto por las cosas que son vitales. Fuimos hechos de la misma materia y de la misma esencia que la Fuerza Creadora.
Somos Guerrer@s, que nunca se te olvide!!!.
Material: Lápices negro y rojo y plumón negro en hoja de papel
Año: Diciembre 2014
Medidas: 35 cm Alto x 50 cm de Largo
Con este símbolo, quise representar el lugar del que emana la energía vital de los seres humanos, el lugar en el que habita el insuflo de la vida.
De allí emerge la energía incontenible y a través de la sangre y los fluidos se preserva la esencia de quienes somos y de quienes seremos.
El Guerrero que habita en cada uno de nosotros no ha muerto, está en espera de emerger, se encuentra solamente dormido, aguardando el momento de hacerse presente. Es su espíritu que alienta nuestra voluntad de crecer, de ser mejores y de dejar un legado a los que vendrán.
El espíritu del Guerrero águila y jaguar representan a los animales sagrados que nos vinculan con la luz y la oscuridad, con esa dualidad perpetua. Están allí, siempre presentes en cada uno de nosotros.